La geometría en el Antiguo Egipto estaba muy desarrollada, según los textos de Heródoto, Estrabón y Diodoro Sículo. En la cultura de estos podemos encontrar la fuente del conocimiento en la que bebió Pitágoras. Si analizamos las pirámides egipcias su construcción geométrica se basan en un triángulo equilátero, el cual dividido equidistantemente produce dos triángulos rectángulos. En la correlación matemática del triángulo rectángulo, queda inscrita la cifra matemática que dio origen a las proporciones armónicas de todas las cosas, animadas e inanimadas, que existen en la naturaleza y que es la base de la belleza.
Para los esotéricos, el Triángulo Equilátero representa a Dios, o la armonía. Entre los francmasones tiene un extenso campo de significados: la fuerza, la belleza y la sabiduría de Dios; los reinos mineral, vegetal y animal; las tres fases de la evolución del hombre separatio, fermentatio y putrefactio (el nacimiento, la madurez y la muerte); la mesura en el sentir, el pensar y el actuar. En otras filosofías, también se le puede atribuir:
Acción positiva o impulsadora
Acción negativa o receptora
Acción neutra o conciliadora
En el plano psicológico lo podemos extrapolar como lo mental, lo emocional, lo instintivo
Veremos estas tres potencias reflejadas en el Eneagrama el cual se divide en triadas, que nos van a indicar la fuerza de la compulsión de cada enatipo
Los eneatipos, 8,9 y 1 pertenecen a la triada visceral o instintiva
2,3 y 4 pertenecen a la triada emocional.
5,6 y 7 pertenecen a la triada intelectual.



