domingo, 23 de abril de 2017

CENA/TERTULIA: "TEMOR AL COMPROMISO II" -INMADUREZ EMOCIONAL, EXIGENCIA, COMUNICACIÓN



ACTIVIDADES SÁBADO 29 ABRIL

CENA/TERTULIA:  

"TEMOR AL COMPROMISO- II" 

INMADUREZ EMOCIONAL, EXIGENCIA, COMUNICACIÓN

¿CUÁL ES LA PRINCIPAL CAUSA EN LAS CRISIS DE PAREJA?

¿SABEMOS CONVIVIR? ¿EXIGIMOS EN EXCESO?, ¿NOS COMUNICAMOS CORRECTAMENTE?

¿ES LA INMADUREZ EMOCIONAL LA QUE GENERA EL CONFLICTO? 


NOTA IMPORTANTE:  LA ESENCIA DE LA TERTULIA ESTÁ EN ÉSTE NEWSLETTER, NO EN EL DOCUMENTAL, POR LO QUE SI TENÉIS TIEMPO Y QUERÉIS TENER UN CONOCIMIENTO DEL TEMA, LEED LA SIGUIENTE INFORMACIÓN.

ES MUY DIFÍCIL ENCONTRAR UN DOCUMENTAL QUE INCLUYA TODA LA TEMÁTICA, EN OCASIONES ME HAN COMENTADO QUE EL VÍDEO NO HA ABARCADO TODO EL TEMA, ES POR ESA RAZÓN QUE OS PIDO, QUE QUIEN PUEDA, LEA.



Nuestro punto de encuentro para éste Sábado 29 de Abril a las 20:00 horas, será en el RESTAURANTE PIZZERIA GINOS de  BARCELONAhttp://www.ginos.es/, sito en la  céntrica Ronda Universidad, nº 27, esquina con Balmes y Rambla de Catalunya, y a muy pocos metros de la Plaza de Catalunya. Es un local confortable donde podremos tertuliar con tranquilidad, realizar una conferencia, y disfrutar de buena cena.
Importante: 


Cuando entréis en el restaurante habréis de bajar unas escaleras, allí encontraréis la sala comedor para grupos.


Vamos a estar en un salón privado donde estaremos libres de ruidos ambientales. 


A las 20:00 horas iniciaremos pase del documental  - -"TEMOR AL COMPROMISO-II" -   INMADUREZ -EMOCIONAL, EXIGENCIA, COMUNICACIÓN- ¿CUÁL ES LA PRINCIPAL CAUSA EN LAS CRISIS DE PAREJAS? ¿SABEMOS CONVIVIR?, ¿EXIGIMOS EN EXCESO?, ¿NOS COMUNICAMOS CORRECTAMENTE? ¿ES LA INMADUREZ EMOCIONAL LA QUE GENERA EL CONFLICTO?.     Se ruega puntualidad. Tras visualizar dicho documental, realizaremos un DOCUFORUM relacionado con éste tema.

Sobre las 22 horas cenaremos.

Para los más marchosos, después de cenar iremos a tomar unos refrescos para seguir con la velada en un ambiente más distendido.


Ruego confirmar asistencia para efectuar reserva de comensales. Para reservar llamad al móvil 654113551,  Montse Guardia.

A las 20 horas iniciaremos pase de documental

"TEMOR AL COMPROMISO-II" 

- INMADUREZ EMOCIONAL, EXIGENCIA, COMUNICACIÓN-
¿CUÁL ES LA PRINCIPAL CAUSA EN LAS CRISIS DE PAREJA? 
¿SABEMOS CONVIVIR, ¿EXIGIMOS EN EXCESO?, ¿NOS COMUNICAMOS CORRECTAMENTE?

¿ES LA INMADUREZ EMOCIONAL LA QUE GENERA EL CONFLICTO?


 Se ruega puntualidad



¿Cómo detectar a una pareja inmadura?

En psicología se define la madurez emocional como la capacidad de aceptar a las personas y las cosas tal y como son. La madurez es algo que vamos consiguiendo a través de vivir. Las experiencias que vamos adquiriendo desde nuestra más tierna infancia y la forma en que nuestros padres nos educaron, es lo que ha ido dando forma a nuestro carácter y al desarrollo más o menos adecuado de nuestra inteligencia emocional.

La madurez es el cúmulo de experiencias que  acumulamos cuando se nos permite expresarnos, luchar por nuestros ideales, aceptar las frustraciones, los fracasos, conocer nuestras emociones y reacciones... Sin embargo, cuando somos educados en la sobreprotección y el mimo, por exceso, y la pasividad, la rigidez de normas, la inflexibilidad de ideas o la carencia afectiva, por defecto, se aprende a vivir con un bajo nivel de independencia ("me solucionan todos los problemas, deciden por mi, me dicen qué pensar, me juzgan o limitan el afecto si pienso diferente, me refuerzan agradar constantemente y ser débil...") o un gran estrés (agresiones a su autoestima, a su validez personal y a sus derechos). Estas situaciones hacen que cuando la persona se desarrolle, no haya elaborado e integrado una buena madurez emocional, es decir, una inteligencia emocional adaptativa y sana.

Cuando esta situación no es subsanada, esa falta de madurez también se manifestará de muchos modos al establecer una relación afectiva o de pareja, generando mucho sufrimiento. Ejemplo de este tipo de manifestaciones pueden ser los celos (inseguridad respecto a uno mismo y su pareja), a veces extremadamente obsesivos que lleva a la persona a querer controlar todo en el otro, convirtiéndose en su posesión y generando actitudes asfixiantes y poco soportables. En su afán de control puede llegar a tal punto que esa persona, que tanto dice quererte, comienza a decirte cómo debes vivir, cuestionando cada cosa que haces. Este tipo de exigencias ahogan el amor y acaba produciéndose el temido final, el otro deja la relación.

Cuando una persona no se conoce lo suficiente, se acostumbra a vivir de un modo y cree que todos deben vivir de esa manera. Cuando esta persona comparte su vida con alguien, se proyecta en esa relación el nivel de autoconocimiento que tiene de ella misma y ahí es donde se evidencia nuestra madurez emocional.

Si tengo un bajo autoconcepto, llevaré eso a la relación. La baja autoestima y el pobre autoconcepto se revelan a través de la desconfianza, niveles de exigencia ridículos, imposiciones de pensamiento o conductas, en el otro (cuando el otro es exactamente otro, es decir, una persona diferente). Esta dominación rompe la relación y genera distancia y frialdad emocional.

A veces, estas personas se comportan de forma egoísta, siempre quieren tener la razón o dominar a otros y, así, se manifiestan todas sus carencias. Cuando se ama a alguien, se ama por lo que es, no por lo que te gustaría que fuese o crees que debería ser (expectativas erróneas). Hay que dejar espacio, dejar libre, dejar ser. Promover lo que la pareja es y procurar su realización personal, es la forma de tratar a la persona que se ama. Morir por asfixia emocional es una muerte lenta pero segura. Cuando te das cuenta, ya se ha perdido la relación.

Otra forma de mostrar inmadurez emocional es cuando la pareja no funciona y al romperla, se comienza a hablar mal del otro y deshonrarle o maltratarle frente a los demás con la información íntima de que se dispone cuando era su pareja. Cuando en una relación de pareja somos incapaces de mantener los sentimientos de amor o el interés a largo plazo, se puede hablar también de inmadurez emocional. Para desarrollarla en este caso, es importante que definamos con exactitud lo que queremos de verdad, siendo honestos con nosotros mismos y auténticos con nosotros y nuestros sentimientos. Atreverse a un nivel mayor de compromiso, esfuerzo y fidelidad. Esta es la mínima garantía para la felicidad en pareja.

Cuando uno es inmaduro emocionalmente, tiene dificultades para afrontar el sufrimiento ante el dolor, la frustración ante la pérdida o la incertidumbre ante el futuro. El inmaduro tiene un bajo autocontrol de sus estados emocionales experimentados (ira, impotencia, rabia, temor, inseguridad...) aunque puede tener un gran control y éxito en su vida profesional.

La inmadurez emocional lleva a la dependencia, pensando que esa pareja te aportará aquello que tú crees que no puedes darte por ti mismo. Se piensa en el verdadero amor como el que da amor, sin importar lo que uno o los dos puedan sentir. Se deja de vivir la interdependencia, un proyecto de vida que cubra las necesidades de cada miembro de la pareja sin anularlas. Así, si las cosas no son como me gustaría que fueran, me da rabia. Hay que tolerar la frustración de que no siempre podemos obtener lo que esperamos.  Implica saber perder y aceptar con resignación cuando no hay nada que hacer.

Cuando las expectativas sobre la relación de pareja están mal planteadas, puede dar al traste con una relación que bien podría ser estable. Tiene que ver con la frustración que se vive en pareja y con la culpa que se termina asociando al otro como fuente de dolor y sufrimiento.

Saber definir expectativas realistas nos pone delante de la cruda realidad. El otro deja de ser el Príncipe Azul que llenará mi existencia de felicidad, ni ella es la Princesa a la que salvar que colmará de amor y atenciones mi vida. Creer en la magia que aportará el otro a mi vida, es generar falsas expectativas que al no corresponder con la realidad, la llenarán de desdicha y tristeza.

Hay que manejar la impulsividad del enamoramiento, que mantiene la ilusión a través de la intensidad emocional y condena a través de la irracionalidad de sus expectativas. Creer que tener novia, o casarse dará valor y respeto, o felicidad o seguridad y estabilidad es ilusorio y frustrante.

El maduro emocional elabora duelos. Procesa las pérdidas y las acepta (mejor o peor) y comprende que la vida no gira a su alrededor. Cuando se idealiza la relación como algo permanente y seguro, como las personas y los sentimientos no cambiasen, se está percibiendo la relación de forma poco madura. Se cree en la imposibilidad de que el amor no sea para toda la vida, pero para conseguir que sea así, hay que trabajar en la relación día a día y ni siquiera eso es una garantía de seguridad. La única seguridad es amar pensando en el hoy.

Al sentir amor y  respeto por el otro, se aprecian las diferencias complementarias y se ven desde un todo más integrado. Cada miembro de la pareja es distinto y tendrá diferentes grados de madurez emocional. Estas diferencias dependerán de cómo cada uno resuelve sus propios problemas y cómo lo hace en pareja. Llegar a la madurez en pareja es conseguir un estado de equilibrio que requiere un trabajo constante. Tiempo y dedicación que recompensan con dosis de felicidad, estabilidad y confianza que potencian el mantenimiento de sólidos pilares en la pareja. Por tanto, la madurez afectiva en pareja contará con las siguientes características:
Respeto por el otro aún en sus diferencias y en todos los sentidos.
Buena comunicación, sin malas interpretaciones.
Proyectos en común que ayuden a construir la realidad de la pareja.
Amor en mayúsculas y en grandes cantidades.

Capacidad de formar una familia, si así se decide, y comprometerse con ella en corresponsabilidad.

Posibilidad de poder tener cada uno su espacio individual y respetarlo.

Sinceridad mutua.

Capacidad de resolver los conflictos.

Apoyo incondicional.

Interés en las necesidades del otro.

El crecimiento de la pareja no se basa en dos medias naranjas que se necesitan, sino en dos naranjas enteras que se relacionan desde su plena singularidad”.
Ramayat


INTOLERANCIA - EXIGENCIA

Una de las manifestaciones más frecuentes y universales de la vida cotidiana de una pareja es la aparición del reproche. En efecto, todos, en mayor o menor medida, en algún momento de la vida de pareja, hemos reprochado o hemos sido reprochados. Cualquier aspecto en la vida de la pareja puede ser susceptible de originar algún reproche, desde la cosa más nimia a la más grave.

Resulta interesante notar que es muy raro que el reproche aparezca en la etapa del enamoramiento de la pareja. En cualquier caso, los reproches continuos crean desconfianza y malestar entre los cónyuges y dañan gravemente la relación de la pareja.

¿Por qué aparecen los reproches?


Los reproches surgen como una respuesta a una frustración. Una relación suele empezar con un proceso de enamoramiento que hace que se creen unas expectativas determinadas entre los miembros de la pareja. El paso del tiempo y las dificultades propias de la convivencia, hacen que aparezcan las primeras dificultades y crisis y una sensación de desencanto porque no se están cumpliendo las expectativas que se habían creado. Entonces surge la tentación de culpar al otro de esta situación.

Uno de los motivos más usuales por los que se originan los reproches en las parejas es el hecho de no aceptar a nuestra pareja tal y como es y exigirle que sea como nosotros querríamos que fuese; otras veces no aceptamos que tenga un punto de vista diferente y se lo recriminamos. Algunas personas utilizan el reproche sistemático para manipular al otro, para que hagan lo que ellos digan y se comporte como ellos quieran.

A veces los reproches se producen por la existencia de un sentimiento de injusticia. Cuando consideramos que en la relación de pareja nosotros hemos sacrificado más y nuestra aportación a esa relación ha sido mayor, utilizamos el reproche para exigir a nuestra pareja una compensación, el pago de esa deuda que creemos que tiene con nosotros.  No obstante, en la mayoría (por no decir en todas) de las ocasiones somos poco objetivos y valoramos más lo que hacemos al respecto que lo que hace nuestra pareja. 

Efectos de los reproches en la relación de pareja.

En los reproches hay frases repetitivas que apuntan a “máximas universales” como por ejemplo: “Nunca…” o “Siempre…”. Entonces en el reproche, responsabilizo al otro de no ser o actuar “como lo había soñado/esperado/deseado”. El “echar en cara” supone que el otro me debe algo, hace referencia a una deuda. El problema es cuando el reproche se hace crónico, lo que provoca la existencia de parejas que se pasan la vida reprochándose las mismas cosas, con lo que se instala una patología de pareja, donde se crea una relación basada en la violencia emocional con una total exigencia del uno sobre el otro. De esta forma, el reproche constante es uno de los síntomas más claros de crisis en la pareja, y cuando estos reproches empiezan a aparecer con cierta asiduidad, es porque algo en la relación está fallando gravemente.

Aunque el reproche hacia la pareja pueda acarrear cierto alivio momentáneo, el hecho de que se produzca no ayuda en nada a mejorar la situación. Más bien al contrario, ya que pueden producir un efecto multiplicador de la crisis de la pareja que haga que la relación se vuelva insostenible. En efecto, recriminar cosas constantemente a nuestra pareja producirá en ésta una sensación de inseguridad que hará que tome una actitud defensiva hacia nosotros y que incluso, se generen sentimientos de rencor.

Conviene señalar que el reproche es, en cierta manera, una forma de violencia en la vida cotidiana de la pareja, ya que se produce un intento de imposición al exigir a la otra persona que sea como nosotros queremos, sin tener en cuenta sus deseos ni sus posibilidades.

Diferentes tipos de reproche.

Las parejas se hacen reproches y recriminaciones sobre materias muy diversas, a veces el motivo concreto y objetivo al que se refiere el reproche no tiene mucha importancia, ya que la motivación real del mismo es el deterioro de las relaciones y no el hecho concreto que recriminamos. Pero otras veces el reproche está motivado por algo muy concreto. Entre estos está el caso de una infidelidad. Cuando se produce una infidelidad, tenemos que tomar una decisión respecto a nuestra relación. Si decidimos continuar con ella, debemos mostrar claramente a nuestra pareja el daño que nos ha producido su comportamiento, pero no tiene sentido que saquemos el tema a relucir constantemente ya que esto no ayudará a volver a reactivar nuestra relación.

Si tuviéramos que distinguir por géneros (aún a riesgo de caer en tópicos), por regla general los hombres suelen recriminar más las cuestiones económicas. Así, consideran que su aportación a la pareja es mayor en este sentido, lo que les puede llevar a creer que su pareja está en deuda con ellos y consideran excesivos sus gastos. Por su parte, las mujeres hacen más reproches por cuestiones afectivas. Esto se debe a que, en general, sacrifican más de su vida social y laboral en una relación y se sienten poco compensadas por ello. Así pues, suelen recriminarle a su pareja su falta de sensibilidad y sus olvidos.

¿Discutir sin reprochar?

En las discusiones de pareja debemos de ser muy cuidadosos ya que podemos decir cosas que afecten gravemente a la relación. Es bueno abordar todos los problemas y plantear nuestras quejas, pero hay una serie de cosas que debemos tener muy en cuenta:

Todo tiene su tiempo. Si ves que te vas a meter una discusión y que el estado de nervios en el que estás/estáis os va a llevar a lanzaros una lista de reproches, es mejor esperar a calmarse y después buscar un tiempo para poder hablar tranquilamente de lo que os molesta.

Los reproches nunca deben contener palabras hirientes o negativas hacia el otro. Así que no ataques la manera de ser ni las capacidades de tu pareja, ya que su autoestima se puede llegar a ver afectada.

No utilizar la amenaza como medio para conseguir un cambio de actitud en nuestra pareja, por ejemplo amenazando con la separación o el divorcio. En ocasiones podemos conseguir algún resultado a corto plazo, pero a la larga aumentará el recelo y la desconfianza en la pareja y la relación se resentirá. 


Trata, por todos los medios, de transformar el reproche en petición. Por supuesto, esta petición no debe ser dicha asumiendo una actitud de superioridad, sino de mutuo equilibrio, pues de lo contrario el afectado se molestará al ver rebajado su poder en la relación.

Tampoco hay que olvidar que las peticiones positivas deben centrarse en el problema y sus consecuencias y no en la persona que los hace.

Recuerda que si realizas peticiones, debes tener total disposición de también escuchar y atender las peticiones del otro.

Nunca debemos llegar al insulto o a la falta de respeto.

Conviene tomar en cuenta que si los dos habláis de vuestros mutuos errores de manera madura, os será mucho más sencillo erradicarlos.

Cuando estas premisas no se cumplen, la pareja va entrando en un proceso destructivo en la que el otro pasa de ser un compañero en un proyecto común a ser un rival o enemigo.

Decíamos que los reproches y las recriminaciones son dos de los problemas que en cualquier pareja siempre aparecen, ya sea más tarde o más temprano. Por desgracia, en ocasiones no todo el mundo sabe lidiar con ellos. Así que si tu matrimonio o relación de pareja está empezando a deteriorarse a causa de las continuas peleas y reproches que os hacéis el uno al otro, es hora de que ambos os pongáis manos a la obra antes de que sea demasiado tarde.  Por eso, si tu relación está viviendo una crisis debido a los reproches, es muy importante encontrar las causas de estos y tratar de hacer lo posible por solucionarlas.

Por último, señalar que debemos tener en cuenta que en toda relación de pareja hay elementos que suman y otros que restan, entre estos últimos se encuentran, sin duda alguna, los reproches.



Cómo mejorar la comunicación en la pareja


La calidad de la comunicación determina el futuro de una relación de pareja. El diálogo os permitirá crear un proyecto de vida en común, donde es necesario negociar, ceder, llegar a acuerdos, y reforzar la empatía.

Escrito por Maite Nicuesa Guelbenzu, Doctora en Filosofía y experta en coaching

Principales barreras en la comunicación de pareja
Cómo mejorar la comunicación en la pareja
Principales barreras en la comunicación de pareja
Qué no hacer en una discusión de pareja
Cómo tener una comunicación asertiva con tu pareja
El diálogo interno y la comunicación de pareja

La comunicación es muy importante en una relación de pareja, puesto que la palabra es una herramienta que puede ser muy constructiva en la creación de un proyecto de vida en común, en donde es importante negociar, ceder, llegar a acuerdos y reforzar la empatía. El ámbito de la comunicación es muy complejo, puesto que una persona no sólo comunica con la palabra, sino también con su actitud. Alguien puede negar que está enfadado y, en cambio, mostrar con su gesto que sí lo está al permanecer en silencio y con los brazos cruzados.

Cuáles son las principales barreras en la comunicación de pareja




En la comunicación entre dos personas existen ruidos e interferencias. Cuando aquello que uno quiere decir no es lo mismo que entiende el interlocutor, entonces la comunicación ha fallado. Para evitar este tipo de malos entendidos es importante no dar las cosas por supuestas y hacer preguntas, reforzando el feedback para comprobar que el mensaje ha sido comunicado de una forma positiva.

Existen seis barreras fundamentales que impiden o dificultan la comunicación en una pareja:

1.En primer lugar, la prisa, que se potencia todavía más en las grandes ciudades. La mente se adelanta al futuro. Por ejemplo, en vez de disfrutar de la conversación familiar en la hora de la comida, la pareja puede estar pensando en todos los recados que tiene que hacer por la tarde.

Consejo: para poner remedio a este tipo de situaciones es útil desconectar el teléfono móvil en la hora de la comida para evitar cualquier tipo de interrupción, y apagar también la televisión. Come con tranquilidad y mastica los alimentos con calma. Toma la iniciativa en la conversación, y pregunta a tu pareja cómo le ha ido el día.

2. El cansancio es otra barrera en la comunicación. Cuando llegas cansado del trabajo a casa no cuentas con una buena predisposición para hablar tranquilamente sobre un tema importante. Por ello, cuando quieras tratar alguna cuestión es mejor buscar un momento adecuado para hablar, por ejemplo, durante el fin de semana. Del mismo modo, si un día sales de mal humor de tu trabajo, no vuelvas a casa directamente.

Consejo: tómate un tiempo para desconectar: dar un paseo, tomar un café, visitar una exposición... Ese tiempo te servirá a ti para recuperarte y no volver a casa enfadado. Este es un consejo práctico para no descargar los problemas laborales en casa. Te proponemos también que busques una actividad gratificante o que te ayude a relajarte; por ejemplo, puedes apuntarte a clases de yoga dos días por semana.



3. La falta de intimidad para tratar los temas de adultos es otro problema en la comunicación de pareja. Pero esa intimidad se busca; es decir, no se deben tratar ciertos temas delante de los niños.

Consejo: espera a que los pequeños estén durmiendo para poder hablar tranquilamente. Una pareja es un tema de dos y conviene proteger dicha intimidad frente a otros miembros de la familia, que no tienen por qué posicionarse a favor de uno o de otro. Tu pareja no es tu rival, por tanto, evita competir. Piensa que una pareja es un trabajo de equipo.

4. La rutina influye también de una forma negativa en la comunicación de pareja. Existen momentos en los que las personas se acomodan y se estancan en su situación. En ese caso, no sólo la convivencia se torna aburrida, sino que también las conversaciones son muy monótonas y se reducen a monosílabos.

Consejo: para evitar caer en la rutina es fundamental tener espacios de ocio compartidos y, también, independientes. Cada persona necesita su espacio al margen de la pareja. Toma la iniciativa a la hora de hacer planes y, para mejorar la comunicación, refuerza los mensajes positivos y reduce los reproches y las quejas. Aprende a pedir y a expresar qué necesitas; así tu pareja podrá conocerte mejor.

5. Las nuevas tecnologías se han convertido en una barrera de las relaciones personales cara a cara. Estamos tan conectados a nivel tecnológico que, en ocasiones, hemos perdido la capacidad de conectar con otro ser humano.

Consejo: los planes al aire libre y en contacto con la naturaleza son muy gratificantes, porque crean el marco ideal para tener una conversación sin interrupciones y con tranquilidad.

6. La economía de las palabras, tan habitual en un mensaje de texto, también interfiere de una forma negativa en el diálogo entre dos personas.

Consejo: utiliza las palabras para expresar aquello que quieres decir y hazlo con libertad. Recuerda que la mejor forma de tratar un tema importante es cara a cara. Sin embargo, sí puedes concretar una cita para charlar a través del correo.




Relaciones interdependientes


La interdependencia en las relaciones parejas es compartir un espacio mutuo de afecto, sexualidad, responsabilidades, economía, valores, diálogo, tiempo libre y complicidad. Y a la vez cada miembro de la pareja tiene un espacio personal, individual e independiente.
Ambos espacios están en equilibrio y en armonía

Yo, soy yo, y tú, eres tú.


un espacio común y también tenemos nuestro propio espacio personal
La pareja mantiene una comunicación horizontal (interactúan de forma igualitaria). Se complementan y comparten las tareas del hogar y responsabilidades. No hay humillación, todo lo contrario, ambos se valoran tanto en privado, como en público.

Claves para construir las relaciones interdependientes

post invitado 3*Ambos se comunican de forma igualitaria y respetuosa. Nadie controla a nadie y tampoco nadie es sumiso. Nadie es mejor, ni peor.

* Si hay problemas, se resuelven hablando y las emociones se gestionan para no hacer daño al otro. Las conversaciones son constantes y pacíficas, y buscan la resolución de los problemas de forma positiva.

* Se reconocen las equivocaciones. Hay honestidad y una intención clara por fortalecer la relación.

* La pareja necesita valorarse desde el principio, reconocerse, nutrir mutuamente la autoestima y el afecto. Hay una constante interacción de palabras positivas, motivación y apoyo incondicional.

Por ejemplo: “¡mira que bien te ha quedado esto!”, incluso acompañarlo con un abrazo, un beso o un gesto de complicidad.
“la relación necesita nutrirse siempre, incluso si ya lleváis muchos años juntos”

* Igualdad en las relaciones sexuales. Hay una comunicación sexual fluida y un intercambio afectivo alto. Si hay problemas, se buscan soluciones juntos y con alta probabilidad de éxito.

* La vibración energética de la relación es alta, porque nadie busca destruir, humillar y menospreciar al otro. Todo lo contrario, se busca: construir, disfrutar, amar incondicionalmente y valorar al ser esencial que cada uno lleva.

* Hay confianza. Existe una madurez emocional en la que no hay cabida para el miedo a perder a la pareja. Y si la relación se apaga y termina, se acepta como una etapa más de la vida.

* Las tareas, responsabilidades y economía del hogar se comparten. Ambos valoran el bien común de la pareja y la familia.

* Modelo para los hijos. Los hijos modelan y absorben todo lo que hay en el ambiente. Por lo que si desde pequeños les enseñas la importancia de las relaciones interdependientes, existen altas probabilidades de que ellos construyan relaciones de pareja más saludables en el futuro.

* Se delimitan los espacios común y personal. Hay sueños y proyectos en común, y a la vez hay sueños y proyectos individuales de cada uno.

* Amor incondicional. El chantaje emocional no existe y el amor no es condicionado. Es importante que ambos miembros de la pareja reflexionen sobre cómo expresan sus afectos el uno al otro.Si hay una carencia afectiva, hay que trabajarla para que no interfiera en la relación.

El amor en las relaciones interdependientes es incondicional (yo te doy y tú me das amor libremente, sin condicionar la cantidad de afecto). Tampoco lo buscas desesperadamente, porque dentro de ti hay suficiente amor para ti y para compartir.

Poesía de Virginia Satir
Quiero amarte sin aferrarme,
apreciarte sin juzgarte,
unirme a ti sin invadirte,
invitarte sin exigirte,
dejarte sin sentirme culpable,
criticarte sin hacer que te sientas culpable
y ayudarte sin ofenderte.
Si puedo obtener de ti el mismo trato, podremos conocernos verdaderamente y enriquecernos mutuamente.

  “Yo valgo dos y tú vales dos, pero juntos no valemos cuatro sino ocho”
Marilyn Ferguson


EL BUEN AMOR

“Yo soy yo y tú eres tú. No estoy en el mundo para colmar tus expectativas, ni tú estás en el mundo para colmar las mías. Yo estoy para servir yo mismo y vivir mi vida, tú estás para ser tú mismo y vivir tu vida. Si nos encontramos, nada habrá que hacer”.
Es el pensamiento de Fritz Perls –Creador de la terapia Gestalt- al respecto de la relación amorosa de la pareja que Joan Garriga ha aplicado a miles de parejas desde que fundó hace 26 años el Instituto Gestalt (www.institutgestalt.com) de Barcelona especializado en Gestalt, PNL, y Constelaciones Familiares.




DOCUFORUM

https://www.youtube.com/watch?v=jKah1klOIGw&t=372s




Se proyectará otro vídeo, éste no es el que veremos en la tertulia

Tras visualizar el documental se abrirá el debate, planteándose todas las opiniones o interrogantes que surjan sobre el tema en cuestión.


Cómo llegar a RESTAURANTE-PIZZERIA GINOS BARCELONA:




Sito en la  céntrica Ronda Universidad, nº 27, esquina con Balmes y Rambla de Catalunya, y a muy pocos metros de la Plaza de Catalunya en pleno corazón de la ciudad, tenéis 4 líneas de metros, e infinidad de líneas de autobuses.

También en la misma acera, para los que vengáis de cercanías, tenéis la RENFE.



Mejor ubicación imposible!!.


¡!Os esperamos!!


Móvil para confirmar asistencia o para cualquier consulta: 654113551

Montse Guardia.





GRUP PSICOGNOSIS SINGLES –GPS-

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